A Michelle Obama, sobre las niñas cubanas. Por Tania Quintero

Me alegra que Michelle Obama sea una mujer que no se ha limitado a su rol de Primera Dama y, entre otras iniciativas, haya puesto en marcha Let Girls Learn.

He leído que piensa hablar sobre su proyecto durante la visita que ella y su esposo Barack Obama harán la próxima semana a La Habana. Pero tengo la impresión de que la señora Obama desconoce que en Cuba, desde finales del siglo XIX y primeras décadas del XX, siempre hubo interés por la educación de la infancia, en particular de las niñas.

Una muestra de ello es la formación de pedagogas, con estudios superiores en Estados Unidos y Europa, como María Luisa Dolz (1854-1928), Carolina Poncet (1879-1969) y Dulce María Borrero (1883-1945), entre otras que hicieron posible que las niñas tuvieran el mismo acceso a la educación que tenían los niños cubanos.

Nací en 1942 y en aquellos años, las escuelas no eran mixtas, como ahora. Cursé de primero a sexto grado en la Escuela Pública No. 126 Ramón Rosaínz, situada en Monte y Castillo, en el barrio El Pilar, perteneciente al municipio Cerro, La Habana. Por la mañana estudiaban los varones y por las tardes las hembras.

Acompaño tres fotos. La del curso 1950-1951, con la Señorita Inés, quien por tener solo 18 alumnas, podía ofrecer buenas clases y tener una relación directa con nosotras, niñas de origen humilde, blancas, negras o mestizas, las tres razas predominantes en Cuba (soy la mulatica de pie, a la izquierda, en la segunda fila). Nuestros padres eran obreros o empleados (mi padre era barbero ambulante) y la mayoría de nuestras madres eran amas de casa.

Tania Quintero. Curso escolar 1950-51
Tania Quintero. Curso escolar 1950-51

Antes de Fidel Castro llegar al poder en 1959, todos los maestros se habían graduado de una de las Escuelas Normales de Maestros existentes en el país. O de la Escuela del Hogar (las maestras que daban clases de labores manuales, cocina, costura, bordado, economía doméstica), de un Conservatorio de Música (los que daban clases de música) o de una academia deportiva dentro o fuera de Cuba, que les permitiera impartir educación física dos veces a la semana y preparar equipos escolares de atletismo, voleibol y baloncesto, entre otros.

La Señorita Inés poseía el título de Pedagogía otorgado por la Universidad de La Habana. Pedagoga era también la Dra. Carmen Córdoba, a quien puede verse en las dos fotos restantes. Una de ellas es de una excursión que en 1951 hicimos un grupo de alumnas al Zoológico de la Avenida 26, en el Nuevo Vedado (aparezco sentada en el banco, la segunda desde la izquierda). En esa época, tres o cuatro veces al año nos llevaban a pasear o a conocer paisajes naturales como el Valle de Viñales en Pinar del Río y las Cuevas de Bellamar en Matanzas.

Tania Quintero. Excursión al Zoológico de 26
Tania Quintero. Excursión al Zoológico de 26

Pero una de las actividades preferidas era la Semana del Niño. No solo por el receso escolar, si porque nos permitía conocer industrias de la zona, que en el caso de nuestra escuela, eran las fábricas de jabones y detergentes Sabatés y Crusellas, las de confituras y chocolates La Estrella y La Ambrosía o de Canada Dry, en Infanta y Amenidad, a pocas cuadras del Estadio del Cerro.

Cuando llegaba la fecha del nacimiento de José Martí, el 28 de enero, íbamos a pie hasta el Parque Central, a depositarle flores a la estatua del Apóstol. Una vez al año, visitábamos la casita donde él nació en Paula 102 y la Fragua Martiana, donde estuvo preso, en la antigua cantera que todavía en el lugar se conserva.

El 28 de enero era una efemérides muy importante para las alumnas de cuarto, quinto y sexto grados, pues con meses de antelación, reuníamos dinero y preparábamos una Canastilla Martiana, que se obsequiaba a una madre del barrio que diera a luz ese día. Otras alumnas se ocupaban del avituallamiento del botiquín de la Cruz Roja y casi todas, salíamos a las calles, con latas y delantales azules, a recoger dinero destinado a la Liga Contra el Cáncer.

A propósito, leí en internet que a la hora de fundar la Liga Contra el Cáncer en la Florida, en 1975, tuvieron en cuenta la experiencia cubana, que data de 1925 cuando en la Isla se comenzó a tratar enfermos de cáncer. En 1929, en la capital se funda un Instituto del Cáncer y veinte años después, el 20 de abril de 1949, comienza a prestar servicios el Hospital Curie, construido con fondos donados por la Liga Contra el Cáncer y las recaudaciones completas de dos sorteos de la Lotería Nacional. El Estado solo aportó el terreno.

De modo que la construcción del Hospital Curie, en 29 y F, Vedado, fue posible gracias, entre otros, al aporte de niñas cubanas que como yo salíamos por las calles a recaudar fondos para la Liga Contra el Cáncer. El otrora Hospital Curie en la actualidad es sede del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.

La tercera y última foto es del 24 de febrero de 1952. Para conmemorar el inicio de la insurrección contra el dominio de España, conocida como Grito de Baire (1895), hicimos una colecta en el aula. Compramos un mazo de tabacos y una docena de alumnas, acompañadas por nuestra maestra, la Dra. Carmen Córdoba, se lo llevamos a los veteranos, como le decían a los mambises que participaron en las guerras que Cuba tuvo que librar para independizarse del colonialismo español.

Tania Quintero. En el Hogar del Veterano
Tania Quintero. En el Hogar del Veterano

Fuimos en ómnibus: el Hogar del Veterano, en San Miguel y Agustina, a una cuadra de la Calzada de 10 de Octubre, quedaba un poco lejos de nuestra escuela en El Cerro. En la foto soy la del chaleco, la niña de al lado es Teresita García y fue la encargada de llevar y entregar los tabacos. En el antiguo Hogar del Veterano, hoy radica un asilo estatal de ancianos en lamentables condiciones.

Similar a nuestra escuela pública, había muchas en otros municipios de La Habana, Pinar del Río, Matanzas, Las Villas, Camagüey y Oriente, las seis provincias existentes en Cuba hasta que la revolución de Fidel Castro decidió crear una nueva división político-administrativa.

Antes de 1959, por todo el país habían colegios privados, laicos o religiosos, y a no ser por los uniformes y por radicar en grandes edificios, la calidad de la enseñanza no se diferenciaba mucho de la impartida en las escuelas públicas.

Uno de los esos colegios privados fue el Instituto Edison, en la capital, donde el alumnado femenino tuvo un papel destacado, participando en múltiples actividades extraescolares. Lo sé porque allí estudió una prima mía, Lydia Roca Antúnez, quien después se graduó de maestra en la Escuela Normal y de historia en la Universidad de La Habana.

La revolución de Fidel Castro eliminó la enseñanza privada y la religiosa y abolió la separación por sexo en las escuelas. Organizó una campaña para abrir aulas en los campos y alfabetizar a los cubanos analfabetos. Una buena cosa. En 1961, ya llevaba dos años trabajando como mecanógrafa cuando decidí pasar un curso y formarme como maestra voluntaria en las montañas de la Sierra Maestra. Mientras pasaba el curso, alfabeticé a una campesina que residía en lo alto de una loma cercana a nuestro campamento en La Magdalena, Minas del Frío.

Los títulos de maestros voluntarios fueron oficialmente reconocidos de Maestros Primarios por el Ministerio de Educación. Durante algunos años me desempeñé como maestra de campesinas y de antiguas criadas. Después, por mi cuenta, me hice periodista, veinte años fui periodista oficial y desde 1995, soy periodista independiente.

La educación, como la salud pública, fueron dos vitrinas que Fidel Castro exhibió orgulloso por el mundo. Pero 56 años después, la educación deja bastante que desear, numerosas escuelas se encuentran en mal estado, escasean los materiales escolares, muchos maestros prefieren vender pizzas a dar clases, por los bajos salarios. Aunque, por suerte, la enseñanza es obligatoria hasta el noveno grado, tanto para hembras como para varones.

Michelle Obama podría hacer hincapié en la importancia de que mientras más una niña estudie, más oportunidades tendrá en la vida. Y referirse al embarazo precoz, preocupante en algunas regiones cubanas, y sobre el jineterismo y el mercado del sexo, donde la presencia de adolescentes ha ido en aumento en los últimos tiempos.

Pese al deterioro de la educación, en Cuba sigue habiendo maestros que aman el magisterio y niñas a las cuales les gusta estudiar y sacar las mejores notas, como Melany García Roig, mi nieta menor, con un buen expediente escolar. Si sigue así, será una excelente profesional. Como espero que también lo sea Yania Betancourt García, mi nieta mayor, que llegó a Suiza con 9 años, terminó la primaria, secundaria y bachillerato. Y ahora se prepara para ingresar en la universidad. Estudios que ha tenido que realizar en alemán, el idioma de Lucerna, la ciudad donde vivimos desde el 4 de diciembre de 2003.

Tania Quintero

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7 Replies to “A Michelle Obama, sobre las niñas cubanas. Por Tania Quintero”

  1. Excelente artículo este de Tania Quintero. Es muy bueno que las mujeres cubanas, muchas dispersas por el mundo, hagamos conocer que como parte de la idiosincrasia de nuestro país , desde mucho antes de que la llamada emancipación femenina se hiciera una bandera, las mujeres cubanas desde niñas hacían por instruirse y tener participación social . También son muy ilustrativos los ejemos y fotos de como en Cuba, antes de 1959
    Los hijos de obreros, negros, blancos y mestizos podían estudiar y ser tratados con dignidad

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  2. Gracias Tania por la semblanza,es muy lamentable cómo el régimen castrista se ha encargado en destruir toda un sistema educativo bien estructurado y llevarlos hasta el deterioro sin retorno con toda clase de experimentos cómo los llamados maestros emergentes “.

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  3. ES UNA PENA QUE LA SEÑORA OBAMA NO LEA ESTE EXCELENTE ESCRITO Y NI QUE ALGUIEN LE ACLARE LA VERDADERA REALIDAD CUBANA.

    SU ESPOSO NO ESTA MUY CLARO DE ESA TRAGICA REALIDAD. SIGUE EMPEÑADO EN SU LEGADO, Y LA LIBERTAD Y DEMOCRACIA PARA CUBA LE IMPORTA UN BLEDO.

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  4. Esta muy buena esta recena histórica ;pero verifica.tambien debe hacerse énfasis en cómo los sistemas de enseñanzas después del triunfo revolucionarios influyeron de forma negativa en las niñas q eran separadas de los padres con las escuelas al campo,vocacionales,tecnológico y otras donde comenzaban a tener relaciones sexuales a temprana edades.

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  5. muy buen artículo aclaratorio y educativo sobre la educación pública en Cuba antes del comunismo debo decir que siendo alumno de la escuela pública #61 Gonzalo de Quesada y allí las clases no estaban divididas por sexo sólo la Educacion Física y los Oficios que eran clases fuera de horario, yo también tengo fotos de todos los estudiantes niños pobres de todas las razas con nuestra maestra Y su asistente .

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