La lloradera. Por Zoé Valdés

Los islamistas de DAESH volvieron a golpear, degollaron a un sacerdote e hirieron gravemente a unos fieles y a una monja en una pequeña iglesia de Francia. La otra religiosa que allí se encontraba contó que logró escapar cuando al asesino se le trababa el cuchillo en el cuello del pobre hombre y su compañero filmaba. Aprovechó que se hallaban inmersos en el abominable acto y huyó, fue ella quien avisó a la policía.

Otra vez dejé de escribir para pegarme a la televisión y contemplar una vez más los rostros llorosos de la gente. Me juré que no lloraría con ellos, me niego a hacerlo. Ese espectáculo es en el que se regodean satisfechos los fanáticos, no debemos regalárselo. Ni a solas, ni con nuestros familiares

Por otra parte, la brutalidad ha llegado a alimentar los niveles más soeces del ser humano, o ser “humalo”, cito a Arturo Cuenca. En las redes sociales una buena cantidad de maleantes empezó a alegrarse de que le hubieran arrancado la cabeza a un cura. Uno dijo que los monaguillos no pudieron expresarse porque tenían la boca llena, otro mostró sin ningún tipo de reparos su felicidad ante el ajusticiamiento de un pedófilo. ¿Para qué seguir enumerando las miserias? Más del horror que ya leímos cuando el toro mató a Víctor Barrio.

El sacerdote, padre Jacques Hamel, de ochenta y seis años, llevaba diez años predicando en la parroquia de Saint-Etienne-du Rouvray. La mayoría lo describe como un hombre bueno, intachable, amoroso y servicial. Añaden que hasta los musulmanes del pueblo lo lloran. Sí, mucha lloradera, como ya digo, pero no se lanzan masivamente a las calles a protestar para parar la masacre en nombre de su religión. Lo siento, no me creo esas lágrimas. No puedo, ya lo sé, no soy una buena cristiana. No pongo la otra mejilla porque no me da la gana.

Tampoco estoy en condiciones de aceptar que el mensaje del Papa Francisco sea otra vez de “concordia” y “perdón”. No soy perfecta, nadie lo es. Para eso dicen que el Dios de los cristianos existe, para aliviar a incrédulos como yo. Un gran trabajo le espera conmigo.

No voy a entrar en la lloradera, como tantos. Quiero ir con toda mi energía en contra de “la gozadera” de los que ahora saltan cochinamente de alegría, sin embargo debo reconocer que he perdido las fuerzas para la batalla que significa enfrentarlos. Me he quedado rígida y seca. No impávida, porque todavía me hierve el corazón ante tanto dolor. No soy una cobarde, me repito una y otra vez. Cobardes son ellos.

¿Cómo alguien puede masacrar a un anciano dentro de una iglesia de la manera en la que lo han hecho? Se preguntan todos desorientados. ¿Y cómo se puede masacrar a niños en un paseo marítimo como lo hicieron en Niza durante las vacaciones de verano en un día de fiesta nacional? Les recuerdo.

Atacan a nuestros símbolos de libertad y democracia. ¿Debemos seguir permitiéndolo? Estamos ante el odio más horroroso y vil, ante una nueva forma de totalitarismo cuya máscara es la fe musulmana. ¿Cómo castigar a estos criminales?

No creo que frente a esos múltiples actos de extrema violencia un simple brazalete electrónico, como el que llevaba el terrorista, sea la solución para mantenerlos controlados. La prueba es que nada de esto funciona. Tampoco la solución es la prisión, ¿por qué gastar dinero con ellos?

Y menos mal que se identificaron de inmediato, no más al entrar en el templo, dando alaridos referentes a su fidelidad a Allah; de lo contrario los políticos nos hubieran mentido de nuevo alegando que se trataba de enfermos mentales.

No, ni de juego protagonizamos una guerrita interna de partidos políticos y de egos frente al poder, de a ver quién ganaría en las próximas elecciones. A ver si se enteran los Hollande, Valls, Cazeneuve y compañía. No, se trata de una guerra monumental y temible. Lean de nuevo a Oriana Fallaci.

Hay que encontrar una manera rápida y eficaz de combatirlos. Se deben prohibir las mezquitas salafistas, cerrarlas de inmediato. Habrá que impedir las construcciones financiadas desde el extranjero por los ricos árabes. ¿Permiten ellos la construcción de iglesias en sus países? Claro que no. Esos árabes millonarios bien harían en invertir su dinero en financiar la inmigración hacia sus tierras, y en construirles todas las mezquitas que ellos deseen en sus países. Si esto no se hace lo más pronto posible, correremos el riesgo de alentar y eternizar una guerra civil que comenzaron ellos ya hace mucho tiempo en Occidente. Hay que detener esa guerra. Y la barbarie no se detiene con llantos, velitas, florecitas, y demás tonterías repetidas hasta el aburrimiento. Hay que llegar, con nuestras armas, dentro de la legalidad, tan lejos como ellos han llegado.

De lo contrario, el futuro de nuestros hijos pinta cada vez más nefasto. Vivir será una auténtica pesadilla, sino lo es ya. La muerte y el oscurantismo serán el pan cotidiano. Dejemos ahora mismo de llorar.

Zoé Valdés.

Nota: Pocas horas después de terminar este post me enteré de que el sacerdote asesinado había entregado tierras aledañas a la iglesia para construir la mezquita musulmana del pueblo. Bien, ya conocerán esos refranes de que uno nunca sabe para quién trabaja, cría cuervos, se cavó su propia tumba, etc…

Foto Yanitzia Canetti.

 

Anuncios

14 Replies to “La lloradera. Por Zoé Valdés”

  1. Claro y contundente soy de las que no pongo lacitos negros de las que no digo ISIS y si su nombre DAESH soy de las que digo que hay que acabar con ellos vida mia muerte tuya ojo por ojo y hacerles como hicieron algunos nefastos en Via Rasella a Roma en el 43′ no hay de otra ellos no permiten cultos cristianos en sus paises pues tampoco nosotros calabaza calabaza cada uno en su casa no se debe permitir que nos exijan derechos cuando ellos no asumen deberes basta ya de paños tibios , y pensar que a Oriana Fallaci ahora los comunistas se la quieren recoger entonces fue expulsada del PCI por sus libros fuertes y sin medias tintas al tal punto marginalizada que tuvo que irse para los USA y cuanto estuvo clararividente . magnifico articulo concuerdo 100%

    Me gusta

  2. Excelente articulo como todos los de Zoe (verdad de perogrullo). Yo si llore un poco cuando vi la figura del viejo sacerdote y me vino a la mente la Iglesia de San Juan Bosco de Santos Suarez (yo vivia enfrente) y me recordo los tiempos en que el Padre Agustin (hungaro huido del comunismo) daba la misa para solo dos o tres viejitas de mi barrio (muy queridas y recordadas).

    Me gusta

  3. Bravo!!!! Tu siempre solida en tus convicciones!!! Te saludp y felicito!!

    Me gusta

  4. La solución ya la escribiste financiar la emigración hacia sus tierras y construirles todas las Mezquitas
    Que ellos deseen
    De nuevo nuestra ZOE Habla

    Me gusta

  5. Zoé, muy bueno tu artículo, y todo cierto. No se que habrá que hacer o decir para que este mundo occidental donde vivimos despierte. Has mencionado a Oriana Fallaci, una persona que se adelantó a su tiempo, que quiso alertarnos porque descubrió el mal, y vió lo que ya venia, y mucho le costó, en vez de agradecerle, el mundo occidental la repudió. Yo pienso que nunca es tarde para arrancar lo malo, la historia lo ha demostrado, pero siempre y cuando se reconozca que existe, y que se le llame por su nombre. Porque en su vulgar y despiadada manera, este mal nos han declarado la guerra, quieren exterminarnos. Y es que estamos en guerra, como tu bien dices, pero los nuestros siguen en las nubes. Ya todos los politicos y gobernantes del mundo tienen sangre en sus manos, estan permitiendo que sigan muriendo inocentes, cada dia mas. La autoridad y la ley estan siendo agredidas en el mundo entero. Despues de lo que ha sucedido en esta iglesia del Norte de Francia, y que todos hemos sentido tanto, que nos va a sorprender, que cosa no se puede esperar. El mal esta ganando la guerra, y el otro bando, los del lado de aca, ni se ha enterado. Muchas gracias, Zoé, por tu claridad de siempre, y es muy cierto que nada resolveremos con lagrimas y flores. Ellos no lloran.

    Me gusta

  6. Sobrio, claro, excelente texto. Otro clásico. Gracias Zoé Valdés por tanta luz.

    Me gusta

  7. Y no olvidemos de quien hablamos, no hagamos como Obama. El enemigo está compuesto por terroristas extremistas musulmanes, bajo cualquier nombre u organización que se agrupen, así hay que identificarlos. Estan viviendo entre nosotros, se los hemos permitido. Y todavia hay quien te criticará, Zoé, porque estás hablando de cerrar mezquitas. Mira lo que acabas de mencionar, lo que el pobre cura anciano quería hacer por ellos, darles un lugar para su religión, en su inocencia no vió que desde esos recintos planifican como seguir matando. Volvamos a mencionarlos, son los terroristas extremistas musulmanes a los que tenemos que enfrentar y vencer o nos exterminarán poque es su propósito someternos bajo su religión y mandato.

    Me gusta

  8. Nada que agregar a ese maravilloso y profetico ensayo. Va mucho mas alla de un articulo. Y si tuviera millones pagaria a todos los periodicos del mundo para que lo publicasen.

    Me gusta

  9. No sé mucho sobre leyes, etc… Pero en lo que a mi respecta (solo creo en el ser humano), a todos los musulmanes sin excepción, los sacaría fuera de nuestros países de regreso de donde vinieron, e inclusive les daría una paga de por vida (hasta 200 euros por ejemplo) a los mayores de edad, y no a los que nazcan a partir de esta medida. Y que no me digan que no pueden vivir con ese dinero, que en sus países ganan muchísimo menos, y no tienen coj…., de enfrentarse a sus gobernantes! Estos musulmanes, se parecen mucho a los cubanos que en Cuba viven de la doble moral, aguantando las injusticias de esa dictadura, y cuando llegan a otros países se aprenden rápido sus derechos democráticos, y no dudan en hacerlos respetar.
    Que se vayan a vivir a sus países porque han demostrado no tener la sabiduría ni las ganas de quererse insertar en nuestras sociedades. Son unos fanáticos! Todos llevan a un asesino dentro. Que se vayan a profesar su creencia allá, en su “rica tierra”.
    Poco a poco nos han ido cogiendo la baja, y como bien dices Zoe, el futuro se ve negro para nuestros descendientes si estos siguen viviendo entre nosotros.
    Muy buen escrito Zoe. Como siempre sin tapujos. Muchas gracias.
    Saludos a todos, y en especial a ti Zoe.

    Me gusta

  10. Es difícil no estar de acuerdo con Zoé. Provengo de la ciudad natal del Papa aunque soy agnóstico y para nada fanático de todo lo que él dice o hace. Por eso creo, como Zoé, que con la misericordia y la otra mejilla no alcanza. Quisiera creer, como Francisco, que esto no es una guerra de religiones y no lo es, quizá, como lo eran las guerras de los siglos XVI y XVII. Pero no creo, como Bergoglio, que todas las religiones están por la paz. Si hay diferencias entre lo que enseñan el Viejo y el Nuevo Testamento, la diferencia es mayor, casi irreconciliable, entre la civilización judeocristiana y el Islam, aunque haya habido siempre intolerantes en todas ellas.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.