Tener bemoles. Por Víctor Ángel Fernández Calzadilla

Víctor Ángel Fernández Calzadilla
Víctor Ángel Fernández Calzadilla

Cuenta la leyenda que durante una representación de no recuerdo cual ópera en los USA, María Callas no alcanzó una nota aguda -probablemente un mi bemol- al final de «la grande aria», cayó el telón y entonces se escuchó desde la platea a la diva enfurecida cantar la nota varias veces para que el público la escuchara, pero ya era tarde. Cierta o no, la anécdota sirve para ilustrar que un segundo tarde es un «para siempre». Anoche sucedió en televisión española algo exactamente al revés, una persona tuvo regalado el «minuto de oro» para decir algo por su país, y prefirió no dar la nota.

En un programa de esos que pretende promover la cultura que son lo que el vulgo suele llamar un «tostón», hicieron una entrevista a dos voces -bastante interesante todo sea dicho- a dos intelectuales, uno español y uno de la isla de Juana- sobre Jorge Luis Boges. Hablaron de su obra, de sus amores, y, como suelen hacer los intelectuales no comprometidos o definidos hacia ningún lado del espectro político (o sea, los que no tienen el valor de llamar al pan pan) también se habló de las filias y fobias políticas del escritor argentino, solo que para ese momento ambos pidieron permiso, se levantaron de sus poltronas y se pusieron unas hermosas zapatillas de punta rosadas de la marca Chacott, con las cintas laaaaaaargas, muy largas y como los hipopótamos de Fantasia de Disney, dieron dos o tres vueltecitas por el borde externo de Borges, no sin antes haber empujado al ruedo a Vargas Llosa, que ni andaba por allí. Piqué chainee pa’ un lado, piqué chainee pal’ otro, reverencia y se volvieron a sentar -fue más o menos lo que sucedió-. Pero entonces llegó el gran momento estelar esperado por todos -como dicen en la tele-, la entrevistadora, haciendo uso de esa gran infame desinformación que adolece la prensa española (en realidad sí que lo saben todo, pero como todos son filocastristas con intereses casi siempre eróticos en Juana, optan por repetir el discurso oficial de la dictadura) después de dar la típica introducción trufada con los «ajosos» lugares comunes que respecto a las relaciones Juana-EUA se están repitiendo estos días, preguntó al cubano «¿Como veía el futuro de Juana?» y ¡¿Oh sorpresa?! escuchar la respuesta, para la cual tuvo a bien citar a su amigo Padura Leonardo fue toda una revelación (sobre el cubano, no sobre Cuba): «El problema actual de Cuba es el agua. Como ahora están llegando tantos turistas, resulta que no hay suficiente agua enbotellada y… bla bla bla», siguió con una disertación al respecto.

Me contó hace muchísimos años mi amigo Carlos Piñeiro que durante una gran bronca entre intelectuales en Juana, en la que Lezama Lima estaba presente, de repente, este comenzó a relatar cómo «en el antiguo Egipto los perros bajaban a beber agua a las laderas del Nilo, que estaba infestado de cocodrilos…» y, como si de un sortilegio se tratase, todos -los intelectuales- se fueron calmando y callando hasta quedarse en silencio, intrigados tal vez, por la narración de Lezama, que no venía al caso.

¿Quiso anoche el escritor de Juana emular la anécdota de Lezama? No lo sé, nunca lo sabremos; si fue su propósito, no lo consiguió. En cualquier caso, lo que sí consiguió fue hacer exactamente lo contrario que la Callas, pero en escena esta vez, lanzar siete eructos por no tener los bemoles de decir la verdad sobre los atropellados Derechos Humanos en su país.

Lo «guglié» y vi que ha escrito un libro sobre cosas «ideológicas» de Juana que en un rato saldré a comprar para ver si en papel es distinto que en persona.

Escuchemos para endulzar el momento los agudos de la que sí tenía los bemoles, aunque no los diera a tiempo:

Víctor Ángel Fernández Calzadilla.

2 respuestas para “Tener bemoles. Por Víctor Ángel Fernández Calzadilla”

  1. Estos Calzadillas ademas de guapos inteligentes y cultos pero sobretodo anticastristas se las traen con bemoles y sostenidos sin becuadros . Magnifico articulo

  2. Intelectual cubano? No «metatranca» si acaso

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