Elena Garro: la madre maldita del realismo mágico | Cultura Home | EL MUNDO

«Cuando la mujer escribe, muere. Es una sentencia de muerte». La frase es de una escritora devorada por todos, por ella misma, por la sombra de su ex marido, el escritor Octavio Paz…

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Nota mía: Conocí a Elena Garro y a su hija en el apartamento de la rue du Cherche-Midi de Elizabeth Burgos, en los años ’80. Desde que llegaban se hacía un coro alrededor de ellas. Allí también estaba Luisa Futoransky. Pero Elena Garro y su hija eran el centro. La una hablaba y la otra repetía o comentaba. Inolvidables son aquellas cenas literarias y políticas. Sin embargo, no veo a Elena Garro en el realismo mágico. Maldita sí, muy maldita.

ZV.

2 respuestas para “Elena Garro: la madre maldita del realismo mágico | Cultura Home | EL MUNDO”

  1. Vivo en México, Zoe. Hace un año más menos, le hicieron un reportaje a su hija en su casa de Cuernavaca (está como a 2 horas de la capital). Leí el reportaje entonces y me parece leer algo parecido ahora, según el periodista que entrevistó a su hija, la casa de Cuernavaca es una pocilga miserable llena de polvo y gatos que andan por toda la casa, su hija ahora está unida a un respirador ya que sus maltratados pulmones (exceso de cigarro) ya no funcionan bien por sí solos. En toda la entrevista, la hija, que vive sola, se quejaba todo el tiempo de que nadie la atendía, del gobierno que la había olvidado, de que no recibía dinero, de que ella es la hija de un premio nobel, etc etc….
    En ese mismo reportaje también acerca de su madre, se narran los amores de Elena y el escritor argentino, contaba el reportaje que ella amó apasionadamente a este hombre y que las distancias entre ellos se debían a los países que habitaban y a que el hombre era casado. La ruptura total viene cuando Elena Garro le encarga unos gatos (amaba a los gatos) para que él los cuidara porque ella tenía que ir a no sé qué país. Cuando ella regresa y le pregunta por los gatos, él le dice que los dejó abandonados en un campo. ¡Eso la mató! Y como dice la misma Elena «se le salió el amor por él inmediatamente» algo así dijo. El poeta luego le pidió perdón, lloró mucho por ella, le imploró, se lamentaba de eso con los conocidos de ambos, pero ella dejó de amarlo definitivamente.
    Muy interesante este escrito de la Garro! Y mucho más interesante que tuviste el placer de conocerla! Qué bien Zoe!!

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