PALMAS DE ORO BELMONDO/DELON.
Antes de que finalice el Festival de Cannes 2019 voy a señalar algunos detalles concernientes a la Palma de Oro otorgada, y muy merecida, a Alain Delon por su carrera artística.
Como saben, desde Estados Unidos, una de estas feministas espantosas, refea y requetegorda, abrió un expediente judicial y pidió firmas en contra de Alain Delon porque según ella Delon es un depredador y acosador en contra de las mujeres. Su acusación se basa en una novela escrita por el hijo de Alain Delon, Fabian Alain Delon, en la que el personaje del padre abofetea a la madre del protagonista. El chico ha aclarado que su novela es mezcla de ficción y realidad. Leí la novela, y en efecto, así es.
En una entrevista que le hicieron recientemente al actor, la periodista también imbuida por este relato, le preguntó si él había abofeteado alguna vez a una mujer. Con la sinceridad que lo caracteriza confesó que sí, que en una ocasión, pero que, en cambio, él había recibido más bofetones en su vida por parte de mujeres que los que él había dado. Punto.
Yo añadiría que además seguramente recibió muchísimos más acosos por parte de mujeres que la mismísima Brigitte Bardot de parte de hombres, pero él no lo afirmará nunca. Delon es a prueba de todo, un caballero.
La guerra que se desató en estos días en contra del actor y productor de grandes títulos, como por ejemplo Borsalino, fue implacable. La mexicana Salma Hayek se negó a asistir al mítico Festival si Alain Delon era premiado. Pues se cogió las tetas con la puerta, (ya que culo no tiene): Alain Delon recibió su Palma honorífica y a joderse. Le fue entregada por su hija, con la que ha hecho teatro, que lo adora, y a quien él adora y respeta.
Lo que resulta raro es que nadie haya manifestado cosa parecida en 2018, cuando Jean-Paul Belmondo recibió idéntico y por supuesto muy merecido premio, la Palma de Oro, y que muy pocos hayan sacado a la palestra los abusos y estafas de los que fue víctima el actor por parte de la que era su esposa, Bárbara Gandolfi, quien aprovechándose del estado de salud del actor le hizo los horrores más intolerables que una mujer puede hacerle a un hombre, incluido el secuestro, robo, y reclusión sin alimentos, perpetrados en combinación con su ex amante, por lo que fue condenada en el 2017, como podrán verificar en el artículo que les adjunto. No he oído, y no se oyó en ningún momento, la condena masiva de ninguna mujer ni de grupos feministas en contra de los abusos inadmisibles cometidos por Gandolfi; tampoco Salma Hayek abrió su boca, quién sabe por qué, igual por identificación mutua, y no precisamente con Belmondo.
Bah, asco.
Zoé Valdés.