EL MINISTRO QUE SE REUNÍA CON LAS LANGOSTAS DEL TAMAÑO DE JABALÍES SALVAJES. Por Zoé Valdés

EL MINISTRO QUE SE REUNÍA CON LAS LANGOSTAS DEL TAMAÑO DE JABALÍES SALVAJES.

Ayer o antier les puse un post donde les presentaba a François de Rugy, Ministro de la Transición Ecológica del Gobierno de Macron, que ha debido dimitir por lo que ya les expliqué en anterior post: por sus comelatas fastuosas usando el dinero público, y por fraude fiscal.

Antes de dimitir, este notable señor tirando a lo socialista, que fue retratado en una suntuosa mesa de su lujosa mansión de servicio, y que tenía tres choferes a su demanda a la hora que fuera, pagados también por el contribuyente, declaró sin que se le moviera una pestaña, que esas langostas él ni las probó. Como lo leen, no se las comió, ni un mordisquito de cariño siquiera, porque él es muy frugal, dijo, y sólo bebe agua, nada de Dom Pérignon, ni vinos caros, semejantes a los que se vieron en las fotos de la mesa donde también se observaron las zangandongas langostas. Él sólo comió un puñadito de frutos secos y bebió agua del grifo, insistió, y agregó que las langostas estaban ahí, supongamos que reunidas con él, en plena conversación… No, reiteró, las langostas las colocó en la mesa para tener un detalle con sus invitados, pero no para él.

Esto lo argumenta un ministro socialista francés que desciende de toda esa caterva de pueblucho que le arrancó la cabeza a Marie-Antoinette y a Louis XVI para que ambos dejaran de comer langostas y entonces poder atragantárselas ellos.

Hasta los de la Derecha están defendiendo a este noble ministro que se reunía con las langostas hervidas en un espléndido ‘rosé’. Cómo no van a defenderlo, si ven las suyas en remojo. Porque, miren, al final, de lo que se trata es de tomar el poder para luego meterse sus buenas reuniones langosteras y bayuseras.

En verdad, la desvergüenza no es que un Ministro coma langostas y brinde suntuosas cenas. Se trata de que un socialista, Ministro de la Transición Ecológica, esté dándonos la tabarra todo el santo rato con la moralina a favor de la ‘pauvreté’ y la ‘miserabilité’ cuando ellos son cada vez más hipócritamente desmedidos.

Ya saben, ‘Langousté, Égalité, Fraternité’. Vive La France!

Bah.

Zoé Valdés.

Publicado en mi Facebook.

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