Del olvido cubano: Ana de Quesada y Loynaz. Por Zoé Valdés

Y pensar que mientras otros se enriquecían con la causa cubana, Ana de Quesada y Loynaz de Céspedes, una de las más grandes damas cubanas, patriota nacida en el seno de una de las primeras y más importantes familias de Cuba, esposa y viuda de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, madre de hijos muertos en el combate y en la manigua, y de un futuro presidente de Cuba, falleció pobremente en París el 22 de diciembre de 1910. En sus últimos años su único sustento provenía de la venta callejera de coquitos rallados que el paladar de los parisinos no sabía apreciar.

Y como ella unos cuantos más.

Bah.

Zoé Valdés.

3 respuestas para “Del olvido cubano: Ana de Quesada y Loynaz. Por Zoé Valdés”

  1. El problema es que en este mundo no tiene que haber ni justicia ni sentido, y definitivamente no hay garantía ni de una cosa ni la otra.

  2. Ejemplos sobran, pero ofrezco uno cercano: Mi abuelo, que escasamente aprendió a leer y escribir porque tuvo que ponerse a trabajar muy temprano para ayudar a su familia. A base de esfuerzo, talento y mucha seriedad, llegó a ser un respetable hombre de negocios, sin explotar a nadie, y se lo quitaron todo. La mayoría de sus hijos se fueron de Cuba para salvar sus propios hijos, y como decía mi madre, él bajó la cabeza y nunca fue el mismo, como algo roto que no tiene arreglo. Por hombres como él Cuba llegó tan lejos en tan poco tiempo, hasta que el desastre lo hizo todo sal y agua. Mi abuelo valía más que todos los «comandantes históricos» juntos, y la «revolución» lo destruyó. Por eso, entre otras cosas, mi desprecio por todos los responsables es insondable e implacable, porque ni siquiera han fingido arrepentirse ni han pedido perdón, aunque fuera solamente por aparentar. Partida de miserables.

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