Desprecio. Por Zoé Valdés

DESPRECIO

Si usted desea poner una publicidad exigiendo la libertad de Cuba en un campo deportivo debiera conocer que usted tendría que pagarla, e incluso así, está en la obligación de estudiar muy bien su contenido porque las publicidades políticas de cualquier género están prohibidas en todo el mundo en los espacios de esparcimiento y competencia deportiva.

Si usted envía a alguien a que entre por la fuerza, o sea mediante infracción, en un campo deportivo para que coloque un cartel publicitario de orden político, debiera sin duda alguna esperar a que esa persona sea detenida con cargos judiciales. Las autoridades correspondientes lo acaban de hacer con la célebre actriz hollywoodense Jane Fonda, quien fue recientemente detenida mientras protestaba, sin el debido permiso en un área no autorizada; de modo que cómo no lo van a hacer con el primer pelagatos tarado cubano.

Si usted afirma que la acción irresponsable de ese cubano fue ovacionada por el público norteamericano que se hallaba en las gradas, y después observamos en el vídeo que lo que usted ha dicho no se corresponde en lo absoluto con la verdad, entonces usted es una mentirosa y una manipuladora más.

Infringir la ley merece castigo penal en cualquier lugar del mundo. Seguir politiqueando y llenándose los bolsillos con la libertad de Cuba merece a estas alturas el desprecio y el mismo repudio que merece la tiranía.

Rosa María Payá y Cuba Decide, tú misma.

Bah.

Zoé Valdés.

6 respuestas para “Desprecio. Por Zoé Valdés”

  1. y cual es la manera en la que «se llena los bolsillos» o seguimos con paparruchadas y dime que te dire, lleva y trae.
    si fuera usted tan amable de poner pruebas de sus palabras acusadoras.

  2. Ha viajado más que nadie en los dos últimos años, ¿quién paga? Ahora mismo mientras han detenido a ese tarado manipulado por ella, se encuentra en Praga, metiendo la guayaba de que vive en Cuba. Paparruchadas las tuya, innoble anónimo de mierda.

  3. Que alguien me diga dónde trabaja esta mujer, la Rosa María P. Acevedo, por favor. Y en menos de dos años ya vivía en una casa de casi medio millón. A costa de Cuba y del crimen cometido en contra de su padre y de Harold Cepero.

  4. Y jamás ha visitado los lugares en España que le rinden honor a su padre, jamás. Además de traidora al MCL.

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