De parodias y perfomances. Por Zoé Valdés

Canal Plus tenía un programa llamado ‘Les Guignols de l’Info’ donde parodiaban a cualquier artista, escritor, actor, político, y hasta a Mazamba y su puesto e’vianda. Cuando murió el presidente François Mitterrand (un asiduo de Les Guignols) hicieron un Guignol con su muñeco en el lecho de muerte. Nadie protestó. Fue tomado como osado, divertido, e inclusive como un último homenaje de los guiñoles a su persona.

El programa era visto mundialmente. Es más, los políticos se mataban por aparecer parodiados en el Guignol, porque sabían que no sólo les conseguía tremenda popularidad, además a algunos hasta les daba a conocer.

Yo tuve mi momento-muñeco en el Guignol. Aparecí junto a Gérard Dépardieu, fajándome con él a palos, cuando este se negó a participar conmigo en el programa televisivo, porque en aquel tiempo el actor estaba en pleno romance con Fidel Castro, y yo ya yo era una anticastrista radical. Una pena que no he podido encontrar esas imágenes.

Ser parodiada en aquel famoso programa, ser invitada para ser también criticada y no únicamente elogiada, no sólo elevó las ventas de mis libros, además me enseñó a mí mucho de lo que significa defender una verdad desde la democracia y la decencia.

Lo único que no me gustó de aquella edición en la que aparecí es que me pusieron una ñata más ancha de la que realmente tengo.

Cagonios y charconios, sigan en su provincianismo.

Bah. P@C.

Zoé Valdés.

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