De artista a político y de político a héroe de nada. Por El Yeyo

De artista a político y de político a héroe de nada

Recientemente, mis opiniones han molestado a más de una persona en mi círculo de amigos. Es lógico, no todos tienen acceso a la información que tengo yo. Y alguna que otra ciberclaria boba, aprovechan la situación para atacar a quien lucha por el derecho a la libre expresión, contra el terrorismo de estado cubano y la adoctrinación en todos los sentidos. El caso más reciente es el caso de Luis Manuel Otero Alcántara.

Creo oportuno explicar aquí por qué pienso que su trabajo es mediocre y oportunista ya que, hasta gente que se dice luchadores por la libertad y los derechos humanos, me han dicho desde policía hasta loco, pero yo ni soy lo uno ni lo otro, sino alguien que también tiene los timbales de enfrentarse al oportunismo y al descaro venga de donde venga y haga lo que haga porque es mi derecho.

Resulta que yo como muchos otros caí en la promoción castrista del clásico artista «preso político», y allá fui a darle mi apoyo completo, total. Como hoy algunos ingenuos, fui uno de los que publiqué que lo liberaran a él y a su novia de aquellos tiempos, que por cierto no dudó en atacar ayer mi opinión y censurarme al estilo ministro de cultura de Cuba, a lo «no tengo tiempo p’a ti» es decir esta gente luchan porque en Cuba haya libertad pero censuran a quien hace uso de ella fuera de su «grupito»; pero sigamos con el tema. Resulta que contacto al «Luisma» como amelcochadamente le llaman sus fieles y le comento sobre un proyecto que estaba realizando para crear una especie de Wikipedia interactiva de la oposición cubana, en realidad una red social que contenga todos los proyectos opositores en Cuba y todo el trabajo de la oposición; con vista a que los cubanos tuvieran a dónde ir a aprender en caso que deseen interesarse por la política de su país.

Yo, en mi ingenuidad infinita, advierto a este muchacho con muchísimo embullo, ya que el proyecto San Isidro sería uno de los que integrara mi trabajo, y ¿a que no saben qué respuesta recibí por parte del «artista político»? Este hombre, sin siquiera ver de qué se trataba todo, sin siquiera leer nada, me responde con un raspante: «eso ya está hecho». Como quien ve al Diablo frente a él, vaya en cubano, como quien le quiere meter la mano en el bolsillo al otro –yo «el nuevo» le iba a joder los grants– y el pastel ya estaba repartido. Yo que no sé nada de eso porque mi dinero me lo gano fuera de la política y mi modelo de negocio es otro, no advierto semejante comportamiento a la primera, luego aprendí por otra gente, por qué esta gente reacciona así… Oye que se ponen como leones, por eso Cuba jamás será libre. Pero sigamos… Le respondo que qué bueno que alguien haya pensado en eso antes y le dije que si me podía enseñar quién era la persona y el proyecto para unir fuerzas y apoyar la causa. Que pondría mi talento, energía y dinero a disposición de todo lo que hiciera falta. Y me envía un enlace al mediocre museo de la disidencia en Cuba. ¡De madre!

Sorpresa para mi que ese desfasado, ha puesto a Fidel Castro junto a Oswando Payá. Casi infarto y le pregunté que si él le había enseñado eso a la familia Payá y me dijo que Rosa María lo había visto y lo apoyaba. Le dije, que así y todo me parecía un tanto descabellado igualar en ideales y valor a semejante asesino y culpable de nuestras desgracias y de la muerte de Payá al lado de un héroe de Cuba y me dice que esa «obra» es lo mejor y más atrevido que se ha hecho en Cuba en los últimos 60 años, le pregunto que quién le hizo esa crítica y me dice que él. Su ego es tan grande que él es el artista y a la misma vez su propio crítico. Tragué en seco y le dije adiós. Me pongo en contacto con el Señor Carlos Payá Sardiñas, hermano del asesinado por quien él pone como héroe y le hablo sobre semejante desatino a lo que me responde que sentía un dolor inmenso por ese desastre y falta de respeto a su hermano y familia. Como comentó en un post mío hace poco: «Cesar, lo peor es cuando te lo tratan de explicar». Desde ese momento su dolor que ya dolía, se hizo mi dolor.

Comienzo a observar con lupa a este tal Luisma y resulta que ya había dado de qué hablar. Días antes le habían entrevistado sobre sus ya banales encarcelamientos y la sospecha que levantaba entre los artistas y opositores su «arte» oportunista y la regularidad con que se le enviaban a calabozos y resulta que en una entrevista dijo: «porque nadie sabe lo que es estar preso en un calabozo con unos tipos con tremenda peste y que si han cometido delitos de verdad». Hermano, es cierto que han cometido delitos y tienen peste porque no se bañan desde hace días, porque los calabozos en Cuba son mazmorras, pero son seres humanos. ¿Esa es la Cuba por la cual tú luchas? ¿Denigrando a tus semejantes? Le dije en un post que hablaba del asunto. Recuerdo que una chica también le increpaba sobre lo mismo. Al principio lo negó, luego cuando le enseñé el periódico donde decía explícitamente sus palabras, dijo que si y que eso era lo que él pensaba, además hasta mentiroso resultó. En fin otro desacierto que al final terminó en discusión y bloqueo, de él a mi porque yo a él le dije todo lo que pensaba sobre su arte y su persona que ya me pareció repugnante y oportunista. Él mismo se declara en aquella entrevista que posee un gran ego y que su arte también es oportunista.

A día de hoy hay algo que me resulta mucho más peligroso que gracioso y es que re-leyendo aquella entrevista, la cual puedes hacerlo tú pinchando en el enlace se abajo, veo que en aquella época él dice que si el fuera 200% oportunista como Kcho, bla bla bla. Es decir el único nombre que menciona en su entrevista para catalogar como asqueroso el arte cubano es nada más y nada menos que su protector de hoy: Kcho.

Ningún gobierno del mundo tiene el derecho de encerrar a nadie por hacer arte, por expresarse y por decir lo que piensa. Y no estoy haciendo leña del árbol caído; pero no me pidan a mi que lo vea como el héroe que no es. Dicen que la primera vez te engañan, la segunda lo haces tú y yo ya he visto mucho y a muchos recorrer el mismo sendero. Alguien tiene que decirle a esta gente que no todos los cubanos somos idiotas.

El Yeyo

Entrevista completa aquí:

Ego, arte y oportunismo de Luis Manuel Otero Alcántara

Tomado de su Facebook.

 

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