Quincy. Por Zoé Valdés

Vi Quincy. Netflix. Documental hecho por su hija Rashida.

Quincy Jones: un genio de la música y de la producción musical, sin dudas. Talento a chorro. Y un trabajador infatigable.

Mujeres todas blancas a las que les detuvo las carreras para que criaran a sus hijos: siete. Dicho por él mismo en el documental.

Sus obsesiones han sido el racismo, la mujer a la que endilga siempre la falla de una madre perturbada mental, y acercarse al poder. Esto último no lo afirma, aunque se nota ampliamente.

Pero, subrayo, mujeres oficiales todas blancas. Hasta a la Nastassja Kinski le paró la carrera en plena madurez debido a un parto. Sin contar cómo se jacta de haber vivido una vida donde la mujer era poco menos que un trapo para secarse el sudor.

No oirás a ninguna feminista acusándolo de esto o de lo otro, ni ninguna mujer saldrá a denunciarlo como hicieron con Plácido Domingo.

¿Por qué será?

Zoé Valdés.

Una respuesta para “Quincy. Por Zoé Valdés”

  1. La pregunta final, “Porqué será” es la acusación más potente que se le puede hacer. Todo el mundo que lea el artículo sabra de que se trata. Más nadie podrá acusar de racista a la autora por sólo cuestionar lo que todos conocemos perfectamente bien pero que es políticamente incorrecto afirmar.