Una respuesta para “La infamia del diálogo nacional”

  1. Ciertamente, con las tiranías no se dialoga, La historia ha demostrado que solo sirve como escenario de justificaciones: Los opositores para decir que están haciendo algo y seguir recibiendo donaciones. Los tiranos para bañarse de demócratas y decir que lo intentaron.
    Un diálogo implica negociación y ésta abarca la entrega recíproca. Tu escribes, yo te leo. Yo escribo, tu me lees. Más involucra también igualdad de condiciones, metas a obtener, períodos de tiempo donde cumplir con lo propuesto y reservas, muchas reservas porque hay principios y los principios no se negocian.
    Finalmente, para que esto tenga espacio, se requiere de interlocutores fiel y pulcramente consagrados a nuestros ideales de libertad.
    Gloria Ferrer

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